3 parejas incompatibles para el zodíaco

Elegimos tres pares de signos que no se llevarían bien juntos, o a los que les costaría tener una relación duradera. ¿Te identificás?


Si bien sabemos que no hay parejas imposibles, y que para hacer un horóscopo de compatibilidad necesitamos mucha más información que el signo solar (necesitamos las cartas natales de ambos miembros de la pareja), damos tres ejemplos de noviazgos que generarían tensión y que representarían un gran desafío. ¿Alguna de estas parejas es tu pareja? ¿En qué puntos pueden tener conflictos? ¿Cómo resolverlos y aprender del otro en lugar de pelear?

Aries con Tauro: El híper activo vs. el rumiante
Confrontación, riesgo e impulsividad versus inercia, comodidad y obstinación.

Parecen dos seres venidos de mundos opuestos. Aries vive apurado e iniciando nuevos proyectos mientras que Tauro vive rumiando y fijo en su posición. Para Aries, el taurino es excesivamente cómodo y tranquilo y, por su parte, Tauro cree que el ariano apura innecesariamente sus horas y no logra disfrutar de nada. La tranquilidad y parsimonia de Tauro inquietan y ponen agresivo a Aries. Cuanto más impaciente se pone Aries más provoca terquedad y rigidez en Tauro.

La personalidad ariana percibe a Tauro como un individuo excesivamente conservador, lo siente pesado y que no sabe escuchar ni negociar, o moverse un centímetro de su lugar para siempre salirse con la suya. Por su parte, Tauro percibe a Aries siempre nervioso, belicoso e impaciente y que no sabe respetar los tiempos ajenos.

El vínculo entre estos dos signos representa siempre una gran tensión pero también un óptimo aprendizaje para ambos: la alquimia del encuentro de Aries con Tauro se revela cuando Aries entiende que la perseverancia taurina le aporta mayores posibilidades para concretar sus deseos y cuando Tauro entiende que Aries lo ayuda a salir de su habitual comodidad para despertar su capacidad de riesgo e iniciativa.

Virgo con Acuario: El precavido vs. el loco
Funcionalidad, eficiencia y humildad versus innovación, trasgresión y rebeldía.

Estos dos signos poseen naturalezas muy distantes. Virgo necesita ajustarse a lo atinado y pertinente y choca con la propensión acuariana a lo excéntrico y disparatado. La personalidad virginiana sensata, ajustada a lo racional y ubicada siempre “en el lugar que corresponde” se siente incómoda con el estilo informal, trasgresor y de “sistemática desubicación” que ve en Acuario. Para Virgo, ir en contra del orden racional le resulta una absurda pérdida de tiempo y aprecia al acuariano como un “eterno adolescente” rebelde e inconformista.

Por su parte, Acuario considera aburrida, rutinaria y predecible a la natural tranquilidad y paciencia del virginiano. El acuariano discontinuo y errático se desquicia ante la inusual perseverancia e insistencia de las conductas virginianas. Acuario siente censor, crítico, inhibidor y paralizante al ordenado y analítico comportamiento virginiano.

Mientras que Virgo valora lo funcional, lo eficiente y el pasar desapercibido, Acuario es provocador, disruptivo y con clara propensión al estilo bizarro.

El vínculo entre estos dos signos representa siempre una gran tensión pero también un óptimo aprendizaje para ambos: la alquimia del encuentro de Acuario con Virgo se revela cuando Acuario siente que su creatividad se vuelve más eficiente gracias a las atinadas e inteligentes observaciones virginianas y cuando, por su parte, Virgo siente que con Acuario su eficiencia se renueve y se vuelve más libre y creativa.

Libra con Escorpio: El pacificador vs. el provocador
Contemplación, diplomacia y armonía versus intensidad transformadora, fusión emocional y destrucción.

Libra siente que su necesidad de armonía y cuidado por las formas amables y delicadas se ve fatalmente amenazada por la intensidad dramática y emocional de Escorpio. Los modos librianos -sutiles y sugerentes-, entran en conflicto con el estilo manipulador y extremista de Escorpio.

La personalidad libriana que valora lo estético y delicado no se encuentra cómoda junto a la profundidad escorpiana capaz de tocar el lado oscuro de la realidad. A Escorpio le encanta evidenciar las emociones y pulsiones inconscientes reprimidas y esto va en contra de la tranquilidad y el refinamiento con los que Libra intenta vivir.

Libra siente que Escorpio le exige ponerse a disposición absoluta de su potente voluntad, sin dar espacio a negociaciones o acuerdos y lo percibe lleno de oscuras arbitrariedades o intrigantes intenciones que lo van llevando a la sensación de un sometimiento casi patológico.

Por su parte, Escorpio valora el contacto con la verdad -que muchas personas no se animan a reconocer de sí mismas- y ve superficial, frívola y condescendiente la excesiva necesidad de Libra de siempre agradar a los demás.

A Escorpio le encanta que “se caigan las máscaras sociales” y desprecia precisamente lo que Libra ama: ser diplomático y elegante, cuidando su imagen, los buenos modales y los gestos amables. Parece evidente que valoran y disfrutan dimensiones que resultan antagónicas.

Para Escorpio llegar a acuerdos es equivalente a ocultar la verdad y por eso, desconfía del personaje libriano y su seductora sonrisa, porque percibe que detrás de su agradable trato y bella apariencia existen oscuras intenciones que no demorará en develar.

El vínculo entre estos dos signos representa siempre una gran tensión pero también un óptimo aprendizaje para ambos: la correcta alquimia de la relación se revela cuando Escorpio siente que Libra lo ayuda con su estilo suave a lograr mayor apertura a lo profundo, y cuando Libra descubre que la verdadera armonía se alcanza solo cuando lo claro y luminoso habilita lo oscuro y sombrío que existe en cada relación.

Extractos del libro “El zodíaco y las relaciones”, Leveratto-Lodi, (Editorial Kier).

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